
En la casa de Gran Hermano 14 no pasa absolutamente nada y si no fuera por los múltiples guiones que se van sucediendo no habría quien viera el programa. El casting ha sido horrible y la mayoría de los concursantes brillan o bien por ser demasiado listos o bien unos zotes elevados a la enésima potencia que nos provocan la sensación que dijera el irrepetible Groucho Marx : "Cada vez que alguien enciende la televisión voy a coger un libro".
Sonia y Kristian, de Gran Hermano 14, se plantean ponerle el punto final a su relación. Los celos de "pelocho" y la superioridad intelectual de Sonia parecen ser los mayores escollos para que esta relación sigue adelante y llegue a buen puerto.