
Elsa Pataky, desnuda por una buena causa
Hay mujeres que no necesitan excusa ninguna para lucir sus esculturales cuerpos en las publicaciones, con mayor o menor prestigio, del panorama editorial social. Ocupar una portada donde se insinúe, se deje ver o se asomen un buen número de centímetros desnudos de la codiciada anatomía sólo puede ser símbolo de la propia vanidad artística de cada uno o de, como es este el caso, hacer una llamada de atención sobre otros casos mucho más importantes y que nada tienen que ver con la frivolidad de un desnudo famoso, una vez más.