
Ayer, sin qué ni para qué, la organización (ese ente ininteligible) decidió darle un regalo a Estela para que esta terminase confirmando lo que ya sabemos. Aparte del lío que tiene en la cabeza, que se puede solucionar tomándose algo con Kiko Jiménez, la joven demostró que tiene más miedo que vergüenza a lo que pase cuando salga de la casa.
Telecinco ha convertido el antiguo «continuará» de las series en un romance partido por la mitad. Jiménez será, con toda seguridad, el repescado. Ya se sabe que el hombre pegado a un tupé trató a Estela como un caballero durante su estancia en la casa convirtiendo su elegancia en nada en cuanto supo que se iba del concurso.
Diego Matamoros sorprendía ayer a todo el mundo dedicándole un cariñoso mensaje a su mujer. Habrá que ver si no canta la gallina antes de tiempo. Y es que llevamos unas semanas viendo a Diego derrotado, indicando que ha perdido más de 10 kilos y comentando que no estaría presente cuando su mujer saliera del concurso para escuchar ayer su mensaje.
Diego Matamoros parece tener claro que debe recuperar el rumbo de su vida a pesar de lo que le ha ¿pasado? con Estela. Si bien entendemos su opinión, no parece estar demasiada clara su incertidumbre. Por un lado, Estela era una víctima de un depredador llamado Kiko Jiménez, por otro, ella es la culpable de su pena constante.