Mariló Montero redacta un artículo disculpándose con Igartiburu
Mariló Montero publicó ayer en Diario de Sevilla el artículo «Una explicación» en el que comenta todo lo sucedido esta semana tras su entrevista a Anne Igartiburu.
Ya desde el comienzo comenta que «Asumo el morbo que provocó mi conversación con Anne Igartiburu en el programa La mañana de la 1. Acepto todas las críticas que se han hecho. Me cuesta más trabajo aceptar otro tipo de falsas e injuriosas insinuaciones sobre mi intimidad. Pero comprendo que soy un personaje público y estoy expuesta a todo tipo de miradas».
«Necesito confesar mi pecado: confundir intensidad con agresividad y trasladar a una entrevista pública términos y expresiones sólo entendibles en una conversación privada. Y necesito reafirmar con este artículo algunos de mis principios éticos: como profesional de la comunicación, defenderé siempre que los errores sean reconocidos, que los ataques injustos a las personas y a su fama deben ser reparados y que la rectificación es un derecho de los perjudicados, y no un privilegio del comunicador».
«Mi conversación con Anne ha sido un error; error de un día; de unos minutos de un día. Digo más: un error difícilmente explicable, porque si algún sentimiento tengo ante mi compañera es el de admiración por su trabajo diario y enorme respeto a su trayectoria profesional. Y no me conformo con decir que tuve una mala mañana, que es la única justificación razonable. Me exijo a mí misma el reconocimiento de que expresé una agresividad que no se corresponde con mi talante (quienes me conocen lo saben), ni con los méritos profesionales de Anne».
Con un mensaje a los que han intentado justificar su actitud termina su artículo, «Sé que han tenido dificultades para defenderme. Y pido perdón a RTVE, a todos sus espectadores de España y del Canal Internacional, porque es un medio de profesionalidad impecable y repleto de profesionales ejemplares. Entre ellos, y quizá a su cabeza, Anne Igartiburu». Aclarado queda.
Foto | Gtres
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